Archive for mayo, 2008

JESUS, AVANCE

CLAU

Las de mis niñas del Colegio Mayor de Madrid son mágicas.  Una de ellas, Clau. Muy a  menudo me acuerdo de una historia que me contó de cuando era pequeña. Resulta que cuando Clau se ponía llorar, su madre la llevaba al cuarto de baño, la ponía delante del espejo y la obligaba a que dijera algún trabalenguas, hasta que Clau reía tanto que se le olvidaba por qué estaba llorando. Y más a menudo me acuerdo de que una vez, cuando servidora estaba increíblemente agobiada por trabajo en la escuela (de esos agobios que están sólo dentro de nuestra cabeza), vino ella y me dijo que ese día, se ahbía puesto los pantalones que más le gustaban (unos de color verde, muy Clau) y que por eso, todo estaba condenado a ir bien.

NIK DE BERNABÉ

Esto tenía que ponerlo: “ahora, que en los rótulos de las puertas de los servicios llaman caballero a cualquiera”

Je je je je         Je je        Je

POHTEHGUEIH

Gnus, tengo un pohtehgueih en mi cuarto. Me explico, el pohtehgueih es esa película que en realidad se llama “Poltergeist” (buscado en internet) pero que nunca supe escribir así que lo escribo tal y como se pronuncia en Andalucía. Resulta que mis dos compañeras (con las que comparto el cuarto de baño) se han ido, así que me he quedado sola. O almenos, eso creía. Resulta que tuvimos un percance con la escobilla del báter (cuyos detalles voy a omitir por respeto a las escobillas del báter, no quiero que se sientan ofendidas), así que desde entonces siempre cierro la puerta de mi cuarto y además la puerta de fuera (la de la entrada a nuestro apartamentillo). Pues un día regresaba servidora de clase. Entra a su cuarto, va al baño y se encuentra la ventana abierta. Yo no la abrí, de eso podemos estar todos seguros. Pero si la puerta estaba cerrada, ¿quién abrió la ventana? Voy luego al báter y me encuentro que alguien ha cambiado el rollo de papel higiénico. MMMMMMMMMMMM. Voy a llamar a las puertas de las habitaciones de mis antiguas compañeras, por er si tengo nuevos inquilinos, y nadie responde.
Conclusión: tengo un pohtehgueih .Con un poco de suerte me toca un pohtehgueih que limpia y que no hace ruido…
Luego hablé con María (la de la aventura del flan), y me dijo que ella no creía que fuera un pohtehgueih, sino que fuera una suiza de la parte alemana o de la italiana y que se hubiera ido el fin de semana a su casa. O puede que tenga una vida muy ocupada y se pase el día trabajando. Personalmente, prefiero pensar que es Dexter (de “El laboratoria de Dexter”, no de “Dexter”, ¿Por qué hay tantas cosas que se llamen “Dexter” y no hay nada que se llame “Pepe”, que es más común?) y que trabaja sin cesar en su laboratorio, instalado en su cuarto, para inventar el modo de hacer entregas y maquetas en 5 minutos con aprobado garantizado, pero nunca lo consigue porque Didy le molesta. Es más lógico lo que digo yo que lo que dice María, ¿no?
Por cierto: “Pohtehgueih”, de Miguel Dantart.

PELÉ ES MARROQUÍ

Por un lado, quién me manda a mí irme de viaje tres tíos. ¿Dónde ha quedado la caballerosidad? No han parado de darme el coñ… todo el viaje. Por supuesto, una reunión de tres hombres implica dar un repaso al cuerpo de todas las chicas de la clase. “¿Qué te parece ésta?”; “Pues yo me quedo con el culo de tal…”; “Tienes que fijarte en las piernas de cual…” Hasta que por fin, a uno de ellos se le ocurrió pensar, y dijo: “Oye, no me parece adecuado habalar de estas cosas teniendo delante a una señorita que también viene a clase…” En esto que otro me dijo lo más bonito que he oido en Italia. Atención: “Mària es Pelé”
¿Hace falta que lo explique? Pues resulta que Di Stéfano es considerado el mejor jugador de fútbol de la historia. Pero claro, el mejor jugador porque Pelé está a otro nivel, muy por encima. Ni siquiera se cuestiona. Las chicas de la clase son Di stéfano. Servidora, es Pelé. Qué cosas.
Por otro lado, quién me manda a mi juntarme con catalanes. Que si Cataluña mola la que más; que si yo soy d Cataluña y tú eres del país vecino, España; que arriba Cataluña… Total, que un día perdí los estribos, y se me ocurrió decir que España no existía, que Cataluña era un país independiente y que yo soy de Almería, una provicia de Marruecos.
Conclusión, que al parecer, decir “Pelé es marroquí” equivale a decir “Mària mola mazo”, en idioma EPFLino. Hay que pasar un año con estos elementos para comprenderlos.

DESCUBRIMIENTO

Tenía que compartirlo con alguien. Nueva serie, nuevo vicio. “Scrubs”.

¡¡¡¡Es que hay cosas como la vida misma!!!!

EL ARTE DE MOJARSE

Señores, el otro día servidora fue a unas termas por primera vez en su vida. YEAH, YEAH, YEAH. Tres horas de baños por el módico precio de 20 francos, o lo que es lo mismo traducido a Unión Europea, ¡12 euros! Y el milagro se ha llevado a cabo gracias a la colaboración del catalán más español de la EPFL: ¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡XAVI, NO ME SSSSSSSALEEEEE!!!!!!!!!!!!!!
Y claro, a la paleta del pueblo le faltaba echar fotos como una japonesa. Pero lo que pasa es que hay que matizar con el lenguaje: no es “paleta de pueblo”, es “impresionable con los pequeños detalles que tiene la vida, tipo Amelie” ¿A que así queda mejor? Es que a mi eso de estar bañándose en una piscina con agua calentita estando dentro de un bosque (bosque a la andaluza, que a los del sur, con 5 arbolitos, ya nos da la impresión de estar en una selva amazónica), con las montañas nevadas al fondo y un montón de chorritos de agua y burbujas… Pues para los suizos ir a las termas es como para un adolescente en España ir a un bar, emborracharse, fumar y drogarse: la cosa más normal del mundo. Estaba lleno de gente, pero no pasa nada porque como son tan amables, comparten las cosas. Me explico. Mentalidad suiza: “Estoy en una bañerita de burbujas al aire libre, todas las bañeritas de burbujas al aire libre están llenas, hay dos personas (nosotros) esperando a que se vacíe una bañerita de burbujas al aire libre para meterse en una, ¿qué hago? les cedo mi plaza amablemente cuando ya llevo 5 minutos de bañerita de burbujas al aire libre” (hay que reconocer que nosotros poníamos cara de penita como perritos abandonados hambrientos). Mentalidad española: “Estoy en una bañerita de burbujas al aire libre, todas las bañeritas de burbujas al aire libre están llenas, hay dos personas (otros) esperando a que se vacíe una bañerita de burbujas al aire libre para meterse en una, ¿qué hago? aprovecho que tengo bañerita con burbujas al aire libre mientras me recochineo porque ellos no tienen (los suizos no ponen cara de penita porque están muertos por dentro y no saben hacer chantaje emocional; de hecho, no saben lo que es la emoción), y aprovecho la bañerita hasta tal punto que acabo con insolación”. Bueno, que me quiten lo bailado, ¡una hora de burbujitas! Sí, sí, pero a ver quién me quita el mal de ojo suizo…
Y muy a la española, pagamos tres horas y estuvimos tres horas y media, así que luego no nos valía  la tarjeta para salir, porque la maquinita sabía que habíamos estado allí más de 3 horas. ¿Por qué lo sabía la máquina? ¿por qué tenía que chivarse la muy perra? Pues nada, bronca por parte de la recepcionista, que no nos obligó a pagar (¡Para qué queréis que os pague, suizos apestosos!), pero que mandó una foto nuestra a todas las termas de Suiza para que no nos admitiesen en ninguna. Una foto de frente y otra de perfil. Qué pintorescos son estos suizos.
Prochain arrêt: las termas de Zumpthor, en Valls.